Moody’s dice que el sistema bancario mexicano está sólido | Agenda de Inversiones

Moody’s dice que el sistema bancario mexicano está sólido

New York, August 31, 2015 — Moody’s Investors Service mantiene su perspectiva estable para el sistema bancario mexicano, con base en las expectativas de que los fundamentales del sistema permanecerán saludables a pesar del débil crecimiento económico en 2015 y los prospectos un tanto decepcionantes para 2016.
De acuerdo con el reporte titulado “Banking System Outlook: Mexico”, las perspectivas de crecimiento económico de corto plazo para el país continúan restringidas por una serie de factores: producción industrial más débil de lo esperado; recortes al gasto público debido a la caída en los precios del petróleo; menor demanda para las exportaciones del país, aún con la brusca depreciación del peso; gasto doméstico desalentador; y confianza del consumidor y productor persistentemente débil. Como resultado, Banxico, el banco central, bajó recientemente su proyección de crecimiento del PIB para 2015 por tercera vez en 12 meses, esta vez a 1.7%-2.5%, por debajo del estimado original de 3%-4%.
Sin embargo, la perspectiva de crecimiento económico a largo plazo continúa positiva para México, apoyada en parte por la creciente demanda de exportaciones a Estados Unidos, que es su principal socio comercial. Además, una serie de reformas estructurales que fueron implementadas el año pasado para sectores clave de México como el energético y el de telecomunicaciones, ayudarán a atraer más inversión en el largo plazo. En opinión de Moody’s, la tasa de crecimiento del PIB del país de largo plazo podría crecer a 3%-4% como resultado de las reformas, aunque se llevará dos o tres años para que se materialice esta mejora.
Después de una serie de reformas en el sector financiero que buscan impulsar la intermediación bancaria, el entorno operativo del sistema bancario enfrenta una posible transformación. De acuerdo con David Olivares, un Senior Credit Officer de Moody’s, “una de las mejoras más importantes será un nuevo sistema judicial diseñado para fortalecer y acelerar el proceso legal de las adjudicaciones, el cual actualmente es muy ineficiente e impredecible, y como tal, es un gran desincentivo para el otorgamiento de crédito. Sin embargo, todavía están por implementarse los cambios en el marco legal y judicial que contemplan las reformas bancarias del gobierno de México, y habrá que ver qué tan efectivos resultan”.
Dadas las perspectivas para la economía de México, Moody’s espera que el crecimiento de crédito permanezca moderado en alrededor de 10% en 2015, mismo ritmo que registró en 2014, y que crezca ligeramente a 11%-12% en 2016. La mayor parte de este crecimiento será en créditos a pequeñas y medianas empresas, lo cual compensará el desaceleramiento del crecimiento en créditos al consumo. Los indicadores de morosidad se mantendrán estables en 3%, dado que la mezcla de créditos cambiará de una clase de activos riesgosa a otra. Olivares anotó que “aunque los bancos están reduciendo sus créditos al consumo, por otro lado están incrementando sus créditos Pyme, que es un sector en el que los bancos tienen menos experiencia y por ende pudieran tomar más riesgos de lo esperado”. Los indicadores de morosidad ya se encuentran relativamente dentro de los estándares de América Latina, pero “la cartera vencida crecería aún más si no fuera por los castigos tan agresivos que registran los bancos, los cuales han ocasionado costos crediticios muy altos que históricamente han consumido alrededor de 50% de los ingresos”, según Olivares.
En términos generales, la rentabilidad de los bancos se mantendrá robusta gracias a los altos márgenes de interés que están soportados por fuertes franquicias de menudeo y poder de establecimiento de precios, así como por el acceso a depósitos estables de bajo costo. El banco central informó que podría comenzar a subir las tasas de interés en la segunda mitad de 2015, lo cual daría mayor soporte para los márgenes de otorgamiento de crédito de los bancos.
Además, los bancos mexicanos continuarán gozando de una base estable de depósitos de sus actividades principales y de liquidez amplia. En enero los reguladores introdujeron el requerimiento de mantener un indicador de liquidez que cumple con los lineamientos de Basilea III, el cual se implementará gradualmente por etapas hasta 2019. Los grandes bancos ya cumplen con este nuevo requerimiento y es poco probable que la regulación afecte su desempeño. Sin embargo, los acreedores más pequeños posiblemente necesitarán aprovechar el período de implementación gradual de cuatro años para elevar su liquidez a los nuevos estándares, lo cual pudiera restringir su crecimiento de crédito.

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